Nos encanta vernos bien. Un labial que ilumina el rostro, una sombra que resalta la mirada o un toque de color en las mejillas pueden transformar no solo nuestra imagen, también nuestro estado de ánimo.
El maquillaje forma parte de nuestros rituales diarios, de momentos especiales y, muchas veces, de nuestra identidad. Pero pocas veces nos hacemos una pregunta importante ¿es realmente seguro todo lo que aplicamos sobre nuestra piel cada día?
La industria cosmética convencional ha evolucionado mucho en cuanto a texturas, duración y colores intensos. Sin embargo, esa larga duración o esos acabados perfectos suelen conseguirse gracias a ingredientes sintéticos que no siempre son respetuosos con la piel ni con el organismo.
Ingredientes que merecen una segunda mirada
En muchos pintalabios, sombras de ojos o bases de maquillaje encontramos derivados del petróleo, siliconas, conservantes agresivos o fragancias sintéticas diseñadas para alargar la vida útil del producto. Algunos pueden provocar sequedad, sensibilidad o reacciones cutáneas, especialmente en pieles maduras o reactivas.
Además, ciertos pigmentos utilizados para intensificar el color pueden contener compuestos derivados del aluminio, especialmente en los llamados “colorantes lake”, muy habituales en labiales y sombras por su estabilidad y viveza cromática. Aunque están autorizados dentro de unos límites regulatorios, cada vez más consumidoras prefieren reducir su exposición diaria acumulativa.
Pensemos en algo sencillo: un pintalabios se reaplica varias veces al día… y una parte inevitablemente termina siendo ingerida.
No se trata de generar miedo, sino conciencia. Cuando usamos maquillaje todos los días, durante años, la suma de pequeñas exposiciones importa.
La piel no es una barrera impenetrable
Nuestra piel absorbe parte de lo que aplicamos sobre ella. Por eso cada vez más mujeres buscan fórmulas más limpias y respetuosas, alineadas con un estilo de vida saludable. Igual que cuidamos lo que comemos, también tiene sentido cuidar aquello que entra en contacto directo con nuestro rostro.
Una nueva forma de entender la belleza
Elegir maquillaje natural no significa renunciar al color ni al placer de arreglarse. Significa añadir belleza mientras nutrimos la piel de forma segura con aceites vegetales, mantecas y pigmentos de origen más respetuoso aportan confort, luminosidad y una sensación más saludable a largo plazo.
El maquillaje también puede ser coherente con cómo queremos vivir y cuidarnos. En Natural by me creemos que la belleza debe sumar bienestar, respetando la piel sin renunciar a la elegancia ni al color.
Porque verte guapa debería hacerte sentir bien… también por dentro.
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