A veces pensamos que un contorno de ojos puede servir también para la zona de los labios. Después de todo, son áreas delicadas del rostro, ¿verdad? Y muchas veces lo pensamos por escuchar a algunas personas en RRSS recomendando el mismo producto para ambas zonas. No sé si por desconocimiento o por un ánimo de vender más.
La realidad es que cada zona tiene su propia personalidad y necesidades, y tratar a estas dos zonas por igual, puede restar eficacia e incluso causar irritación.
La piel y su pH: un detalle que marca la diferencia
La piel del contorno de ojos es muy fina y sensible, con poca grasa natural. Por eso, los productos para esta zona suelen tener un pH cercano al de la lágrima, alrededor de 7,0 a 7,4. Esto ayuda a que no escueza, incluso si algo migra al ojo, y además, permite que pasen tests de irritación obligatorios como el HET-CAM.
En cambio, la piel alrededor de los labios es ligeramente más gruesa y su pH natural es más ácido, alrededor de 5,5 a 6. Este nivel de acidez protege la barrera cutánea y mantiene la hidratación. Usar un producto neutro o alcalino aquí puede parecer suave, pero a la larga puede alterar la barrera de la piel y dejar los labios resecos.
Aclarar también aquí que el Ph se mide en los productos acuosos, es decir, todos los productos que contienen agua.
Función y exposición: por qué no es lo mismo
No todas las pieles delicadas son iguales. La zona de los ojos y la de los labios cumplen funciones distintas y están expuestas a desafíos muy diferentes.
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Contorno de ojos: su piel es extremadamente fina, hasta 4–5 veces más delgada que la piel del resto del rostro. Tiene menos glándulas sebáceas, lo que significa que se deshidrata más rápido y es más sensible a irritantes. Aquí, la prioridad es calmar, proteger y no sobrecargar la piel. Por eso los contornos de ojos suelen ser ligeros, de rápida absorción y con activos suaves que reduzcan inflamación o signos de fatiga y edad.
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Contorno de labios: aunque la piel es delicada, es más gruesa y resistente que la del ojo, pero menos protegida naturalmente porque casi no tiene glándulas sebáceas ni sudoríparas. Está en contacto constante con saliva, alimentos, bebidas y factores ambientales como viento o sol. Esto significa que necesita protección, reparación de la barrera cutánea y retención de humedad. Un producto demasiado ligero, neutro o diseñado para ojos no aportará la nutrición que realmente requieren los labios, y con el tiempo puede dejar sensación de resequedad o tirantez.
En pocas palabras: los ojos necesitan ligereza y tolerancia, mientras que los labios necesitan densidad y protección. Usar un producto pensado para una zona en la otra es como usar un impermeable ligero en un día de nieve: puede “cubrir”, pero no proteger realmente.
La clave para resultados reales
Si quieres que tu piel se vea saludable y cómoda, elige productos diseñados para cada zona, respetando su pH y función. No se trata solo de “suavidad”, sino de ofrecer lo que realmente necesita cada piel, evitando irritación y maximizando la eficacia de los activos.
💡 Recuerda: ojos y labios son delicados, pero no iguales. Tu piel lo notará y te lo agradecerá. Desde Natural by me, te podemos recomendar el Contorno de Ojos concentrado antiedad, para la zona de los ojos y el Sérum Facial Regenerador Natural Sólido, par el resto de la cara y maravilloso para la zona del contorno de los labios.
¡Anímate ya a usarlos!
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